sábado, 21 de enero de 2012

Las calles del barrio se llenan de gente

Este blog comenzó como un proyecto de la Universidad de 3 chicas interesadas en lo que sucede a su alrededor. Hoy, un año más tarde revisando tareas y trabajos guardados nos ha dado por entrar, y nos hemos encontrado con una sorpresa, más de mil visitas. No sabemos muy bien como encajarlo, tampoco sabíamos de la repercusión del contenido, aunque si de su interés público por ser un tema de ferviente actualidad, no solo en la Comunidad Valenciana sino en todo el territorio español. Nos gustaría que esas personas que se han molestado en leernos, nos comenten sus opiniones, y sobre todo nos animen, si les gusta a seguir escribiendo.

Gracias :)  

miércoles, 25 de mayo de 2011

El voto en los barrios de Valencia

El Partido Popular ha ganado en Valencia, pero ¿cómo ha sido ese voto? ¿Qué barrios han otorgado más votos a la candidatura popular? ¿Y al resto de candidaturas?


http://www.lovevalencia.com/elecciones-en-valencia-2011-resultados-por-barrios.html


En este link se hace un análisis por barrios y partidos. Juzguen ustedes mismos.
Solo un apunte curioso: Los barrios más afines al Partido Popular han sido, una vez más, los más cercanos al centro de la ciudad (Distrito de Ciutat Vella, Eixample y Pla del Real).
Por: Lucía Barea

viernes, 15 de abril de 2011

El poder Comunicativo es el poder fundamental.

Seguro que alguna vez habrás defendido tu ‘realidad’ diciendo: “Es cierto lo que digo, si lo he visto en Televisión”, o “Sí, sí, créetelo, que salió ayer en prensa”.
Decía Manuel Castells en una de sus intensas entrevistas que “Quienes tienen el poder son quienes definen las reglas del juego en nuestras sociedades. El ámbito donde se construye es en la mente humana, por eso, el espacio del poder se construye en los medios de comunicación”

Pero, ¿Cómo piensan estos poderosos medios de comunicación nuestra sociedad? ¿Qué imagen tienen de ella?

Hoy, los medios de comunicación tradicionales están experimentando una transformación tecnológica. Aunque todavía tiene dos elementos como ventaja: la credibilidad y la profesionalidad de los periodistas, ya no tienen todo el poder de la información.
Estos medios tradicionales (La televisión, la Radio, la prensa,..) muestran una óptica crítica de una sociedad con grandes desigualdades inevitables, que no parecen injustas, sino consecuencia de cómo somos cada uno. En programas con tendencias sensacionalistas como Callejeros , del canal de televisión Cuatro, podemos ver un buen ejemplo de ello. Seleccionan los barrios españoles más marcados por sus desigualdades sociales, y pasean por sus calles mostrando una sociedad donde sus conflictos no tiene que ver sólo con la economía, sino también con el estatus, la clase y el poder.
Uno de los barrios de Valencia que seleccionaron para su programa fue El Cabañal. Expusieron su perspectiva sobre este barrio segmentando claramente la población de clase alta, médicos, arquitectos, empresarios,.., que disfrutan de su nivel de vida, su estatus y su poder, frente a los más desfavorecidos, la clase obrera, baja, o marginal, que vive en las casas más ruinosas del barrio.
Según sus propios vecinos, no se muestra la realidad de su barrio humilde y trabajador. Seleccionan lo que quieren exponer creando una imagen de una realidad concreta.

En otros programas de contenido periodístico o de información más rigurosa, como son los noticiarios, los medios también ofrecen su visión multidisciplinar de la estratificación, dejando claro en cada conflicto quién tiene el poder o es el ‘malo’ y quién por su clase social o estatus es el débil. Podemos verlo hoy en el conflicto de Libia y Gadafi.

Pero vivimos tiempos de cambio, donde la sociedad pasa de estar influida por los medios de comunicación, a una "sociedad red", con un medio de comunicación más poderoso. En este escenario, la sociedad es la única que puede oponerse con su capacidad para organizarse mediante el uso de internet al poder que ejerce la globalización económica, política y cultural en los medios de comunicación.

Gracias a Internet y a la comunicación libre, la imaginación está a punto de alcanzar el poder comunicativo, que es el poder fundamental.

lunes, 11 de abril de 2011

“Quien paga la orquesta es quien decide que se va a tocar”

Desde sus inicios, los medios de comunicación masivo cumplen en nuestra sociedad una labor fundamental, la protección de eso que conocemos como Res pública, “ la cosa pública”, pero desde su nacimiento esto tiene una contradicción, ser propiedad privada.
Los mass- media (información y publicidad) nos muestra una realidad distorsionada, bajo patrocinio comercial restrigen el desarrolo de un visión crítica. La presión económica estimula el conformisimo a base de omitir cuestiones polémicas, que puedan “escandalizar” a sus potenciales consumidores. Las condiciones que permiten la máxima efectividad de estos medios de comunicación ayudan más bien hacia el sostenimiento de una estructura social y cultural que hacia su cambio. Tienen claramente una función de mantener el orden establecido, a través de por ejemplo el otorgamiento de status o el refuerzo de las llamadas normas sociales.(visión funcionalista). Además operan en general con actitudes y patrones preesxistentes, potenciando claramente estereotipos ya establecidos.
El otro día encendí la tele, y me encontré por casualidad con el perfecto estereotipo de lo que denominamos “chica de barrio”;veinteañera, con una vestimenta bastante colorida y que parecía creer imitar a Belén Esteban en su forma de hablar. El programa en cuestión se denominba “Princesas de Barrio” una versión del original, “Mujeres ricas”, resumiendo un docu-show donde se hace un seguimiento de la vida diaria de 4 mujeres diferentes. En el primer caso, chicas de clase obrera, y en el segundo de alto poder adquisitivo. Tanto en uno como en otro se llevan al extremo las actitudes de sus protagonistas y se muestra una cara de la moneda, que en muchos casos dista mucho de la realidad. Remarcando aún más las desigualdades sociales entre las distintas clases, y por tanto entre los distintos barrios.
Pero este es un ejemplo entre muchos otros, todos sabemos lo que vamos a encontrar si vamos a la Moraleja en Madrid, o las Tres mil viviendas en Sevilla, aunque quizás nunca hayamos estado allí. Y es que lo hemos visto en la televisión o hemos escuchado en la radio que en ese lugar... Es cierto que no todo es mentira, pero debemos ser conscientes de lo que vemos, y reflexionar sobre lo que se nos cuenta. Los medios no modelan el futuro por sí mismos. Lo que nosotros hagamos con nuestro sistema social definirá el lugar y la importancia de estos. 


Por: Lucía Barea Julve 

jueves, 7 de abril de 2011

Extranjeros de primera y de segunda en la Comunidad Valencia: Un reflejo de las desigualdades sociales.


Según la Real Academia Española, un extranjero es alguien “que viene o es de país de otra soberanía”.

Por tanto, si un ciudadano residente en España es de origen Ecuatoriano y otro de origen británico, ambos son extranjeros. Y si a sólo uno de ellos tuviésemos que adjudicarle el adjetivo de “Inmigrante”, ¿A quién lo haríamos?


La imagen social que tenemos de un extranjero parece estar segmentada en dos tipos: Extranjeros de primera y Extranjeros de Segunda (Torres, 2005).

El primero, procedente de países de la Comunidad Europea como Reino Unido, Alemania o Francia, es el extranjero privilegiado al que llamamos cariñosamente “guiri” o “turista”. Éste no busca la integración en nuestra sociedad. Con un alto poder adquisitivo y mayoritariamente jubilado, sigue cobrando su pensión desde su país de origen por lo que no se empadrona en España, aunque reside en ella permanentemente disfrutando de sus cualidades como su buen clima. En consecuencia, también disfruta de los servicios públicos como la Sanidad, por ejemplo. Éste extranjero, además, tiene igualdad de derechos con los españoles: Puede votar, ser funcionario, mover su capital sin travas administrativas, …Es el extranjero de primera.

En la Comunidad podemos ver claramente cómo se sitúa en las costas de Alicante, siempre fuera de la ciudad, huye del tráfico y la contaminación buscando en zonas vacacionales de la costa una calidad de vida para su residencia “vacacional-permanente”.

En segundo lugar se encuentra el extranjero de segunda con un doble perfil y características opuestas. Es el extranjero de origen extracomunitario (ecuatoriano, colombiano, magrebí, argelino, marroquí, …), a éste le llamamos “inmigrante” sin más. Es el extranjero se segunda. Viene en busca de trabajo, presenta riesgos severos de pobreza y dificultades de inserción laboral y de acceso a la vivienda. Su permanencia en nuestro país está subordinada a la inserción laboral. Además, para ser aceptado como ciudadano se les impone la “obligación” de la integración.

Existe además una dualidad de esta clase de extranjero: El documentado, quien tiene más recursos y a quien se les puede proporcionar más ayuda por parte de las organizaciones de acogida; y el indocumentado. Para éstos últimos las organizaciones son una referencia central, pero su inserción en el sistema de bienestar es mucho más precaria, ya que por su situación jurídica no pueden acceder a los mismos programas que los documentados.

Ambos son extranjeros de segunda y se sitúan en las zonas urbanas más cercanas a la ciudad de Valencia con el fin de mantenerse cerca de su zona laboral. El barrio de Ruzafa o “tierra del gancho” como es popularmente conocido es el mayor ejemplo de ello. Desde hace más de diez años ha ido convirtiéndose en el barrio “multicultural” de nuestra ciudad acogiendo en algunas de sus calles más humildes a “extranjeros de segunda” procedentes de Marruecos, Argelia, Ecuador o Colombia.

Contrastando a esta zona, dentro de el mismo barrio y separado por una sola calle, se encuentra la zona Eixample más cercana a Gran Vía, donde sus elegantes edificios acogen a ciudadanos españoles con un alto estatus social y gran poder adquisitivo.

Ruzafa, con sus 26.000 habitantes, es una de las zonas de Valencia que mejor refleja las desigualdades sociales entre inmigrantes y ciudadanos de nacionalidad española.


Vemos de nuevo en nuestra ciudad grandes desigualdades sociales, de estatus jurídico y administrativo, laborales, de residencia y económicas entre extranjeros de primera y de segunda, y entre inmigrantes y ciudadanos españoles.

lunes, 21 de febrero de 2011

Centro municipal de servicios sociales (CMSS)

El Ayuntamiento de Valencia, a través de  la Delegación de Bienestar Social e Integración,  desarrolla las competencias en materia de Servicios Sociales establecidas por la Generalitat Valenciana, a través de Centros Municipales de Servicios Sociales (CMSS)  distribuidos geográficamente por las distintas zonas de la ciudad siguiendo criterios de desconcentración y proximidad a la ciudadanía.

Constituyen la estructura básica del sistema público de los servicios sociales, son parte del sistema de protección del Estado de bienestar. Ofrecen una atención integrada dirigida a toda la población desarrollada a través de actuaciones preventivas, asistenciales y rehabilitadoras. 
Su misión es dar respuesta a situaciones de necesidad y de exclusión social.

Su organización se estructura a través de diferentes servicios y actividades como Información, orientación y asesoramiento a los ciudadanos. Ayuda a domicilio y teleasistencia, atención  al  menor, programas de inserción social o de cooperación.


En Valencia existen hoy 11 centros de este tipo distribuidos en los barrios de Benimaclet, Campanar, Ciutat Vella, Fuensanta, Malvarrosa,  Nazaret ,  Olivereta, Quatre Carreres, Salvador Allende, Sant Marcel.lí  y Trafalgar .        

Según la recopilación de datos de la Concejalía de bienestar social e integración del Ayuntamiento de Valencia  del último año los 3 centros que cubren un mayor número de población son: Salvador Allende 102.405 personas, seguido de Campanar con 95.000 y Benimaclet con 80.100 personas.                                                                                

Fuente: Ayuntamiento de Valencia. Servicios sociales. 
LUCÍA

Valencia: barrios, formación y clases.


Existen dos zonas en valencia, que a pesar de estar situadas en la misma ciudad, parecen pertenecer a mundos diferentes. Estamos hablando del distrito de Benimàmet - Beniferri, situado el Els pobles de l’Oest y de Jaume Roig, en El Pla del Real.
Mientras que en Jaume Roig, la mitad de la gente es licenciada, diplomada o doctora, en Benimàmet, sólo 7  de cada 100 personas posee un título universitario. De manera que se puede intuir que en nivel de renta está relacionada con el de estudios y que el rendimiento escolar está influido por el estrato sociocultural de los padres.
Por un lado, nos encontramos con Benimàmet, un barrio que dependía del monasterio de Sant Miquel dels Reis, como una vieja propiedad feudal, y que pasó a manos del Ayuntamiento de Valencia en 1882; pero que a diferencia de otros pueblos que se anexionaron a la capital no percibió grandes cambios. Un barrio que nunca tuvo una fábrica ni un polígono industrial pero que a pesar de ello aún conserva una especie de orgullo obrero.
En la otra cara de la moneda, tenemos el barrio de Jaume Roig, dónde se sitúa la Universidad de Valencia, con grandes bloques de viviendas e incluso con chalets de principio del siglo XX. Un barrio tranquilo, pero con diversidad y multitud de negocios: floristerías, agencias de viaje, ópticas, tintorerías, salones de té… pero sobre todo de sucursales bancarias y salones de belleza.
En Benimàmet por el contrario encontramos restaurantes y bares, y es que se dice que la clase de negocios dice mucho de un barrio. Aun así cuentan con la Feria de Muestras, su pilar más importante, pero se trata de un trabajo temporal.
Podemos entrever que el nivel de la renta está ligado al barrio en el que se vive y que esto está relacionado con el estrato sociocultural. Mientras que una familia de clase media alta suele insistir e intentar que sus hijos estudien (incluso aunque este no quiera o no le guste) en una familia de clases más bajas, prima la necesidad y se suele poner a los hijos a trabajar cuando estos no muestran interés por los estudios.
Fuente: EL PAÍS